ORGANIZACIÓN SOCIAL
DEL TAHUANTINSUYO
La sociedad incaica estaba basada en clases; siendo estas:
1. LA REALEZA
Estaba representada por el Inca, la Coya y el príncipe heredero.
1.1 El
Inca
El Inca era la máxima autoridad del Tahuantinsuyo. Era
considerado hijo del dios Sol. Por lo tanto, era una divinidad y un mediador
entre el mundo de los vivos y el de los dioses. Como máxima autoridad, el Inca
cumplía importantes funciones. En el ámbito económico, organizaba a la
población para obtener recursos y realizar grandes obras públicas. En cuanto
al aspecto político, establecía alianzas y declaraba guerras.
Cada inca construyó en el Cusco un magnífico palacio, en donde
residía él y quienes estaban prestos a servirle, constituyendo, así, la
expresión de la clase dominante. Nadie podía mirarle de frente; para
presentarse ante él, había que hacerlo con una pequeña carga sobre la espalda y
con la cabeza baja en señal de sumisión. Sólo los nobles más allegados le
dirigían la palabra, sirviéndoles de intermediarios con el resto de la
población. El Inca era conducido en literas a través de su recorrido por el
imperio o caminaba bajo la aehihua (quitasol) durante sus cortos desplazamientos
por la ciudad imperial.
Como suprema autoridad del imperio llevaba consigo los
siguientes signos distintivos:
a. El llauto, que era un turbante con los
colores que representaban a cada uno de los cuatro suyos.
b. La mascapaycha, que
consistía en una borla de lana roja que simbolizaba el poder imperial y que le
caía sobre la frente, cubriéndole, inclusive, parte de los ojos.
e. Las plumas del
korekenke, que llevaba sobre la frente. El korekenke era un ave sagrada y misteriosa
que, según las leyendas, sólo aparecía a la muerte de algún soberano.
d. El topayauri, especie
de cetro de oro que era usado como insignia de mando.
e. El wamanchámpic, arma que tenía una punta de
estrella.
f. El Cápac uncu, que consistía en un bello
manto de vicuña que lo llevaba puesto sobre la espalda.
Todas las prendas de vestir del inca estaban
fina y ricamente adornadas con filamentos de oro y plata, así como con
incrustaciones de turquesas y piedras preciosas.
1.2 La
Coya
Era la esposa legítima del inca. Por lo general era su hermana
de padre y madre, y, en caso de no ser así, era su pariente más cercano. El término "hermano(a)" era
utilizado en el mundo andino para hacer referencia a todos los miembros de una
familia extensa. "Este incesto
real tenía por origen la unión del Sol y la Luna (que, según la leyenda, fueron
hermanos y esposos, lo primero por ser hijos de un acto creacional de
Wiracocha), habiéndolo guardado los hermanos Ayar y muy especialmente Manco
Cápac y Mama Ocllo, los fundadores del imperio. La costumbre fue celosamente
respetada por los incas.
1.3 La Sucesión
y el Correinado
Aún en vida, los Incas acostumbraban a designar al sucesor en
el trono imperial. Este sucesor era el hijo mayor habido en la Coya. Si bien es
cierto que a todos los príncipes legítimos se les denominaba pihuichuri, en
cambio el heredero, casado o soltero, recibía el nombre de auqui, quien era
entrenado en las labores de gobierno acompañando al soberano en las diferentes
jornadas y, a veces, tomando determinaciones por sí mismo a modo de correinado,
que lo iban preparando para asumir el trono imperial. En la mayoría de los
casos, el príncipe heredero era el encargado de realizar las campañas de
conquista. En esta forma evitaron la incapacidad y la improvisación.
2. LA
NOBLEZA
2.1 Nobleza de
Sangre
Formada por un grupo cerrado de parientes del Inca, que se
hallaba en la cumbre de la organización social. Cada Inca fundaba una panaca o
familia que incluía a sus esposas, hijos y a todos sus descendientes. A la
muerte del gobernante, la panaca continuaba usando las tierras como si éste
siguiera vivo; además, se encargaba de cuidar su momia y hacerle fiestas. Las panacas tenían un gran poder, y entre
ellas se elegía al futuro Inca. Sus miembros llevaban unas enormes orejeras,
por lo que eran conocidos como orejones. A este grupo se le encomendaba todas
las altas funciones del gobierno, del clero y del ejército. Poseía todos los
atributos y privilegios. Estaba obligada, esta clase dirigente, a reunir
especiales condiciones de orden físico, moral e intelectual, pues todos sus
miembros deberían demostrar su capacidad y virtudes para el ejercicio del
gobierno. Debido a la preparación que recibían, llegaron a constituir una
verdadera aristocracia.
2.2 Nobleza de
Privilegio
Estaba integrada por aquellos personajes del pueblo que habían
destacado en el desempeño de sus funciones y que, a criterio del Inca y de su
representante en provincias, eran ascendidos a la categoría de nobles. Tal era
el caso de los amautas, los quipucamayos y los guerreros valientes que ganaban
dominios para el Tahuantinsuyo.
3. EL PUEBLO
Constituía la base de la estratificación social. Era la clase
actuante y dirigida, que ejecutaba las grandes obras del imperio. Estaba
formado:
3.1 Los
Hatunrunas
Eran los hombres del pueblo, los ciudadanos comunes y
corrientes, con derechos y obligaciones, que se dedicaban a las labores
agrícolas. Formaban parte de los ayllus, que se encontraban distribuidos por
todo el Tahuantinsuyo. Sobre esta gran masa descansaba el peso de la grandeza
del Imperio. Se pasaba a ser considerado un hatunruna al contraer matrimonio,
ya que en ese momento la pareja adquiría su lugar en el ayllu.
3.2 Los
Mítmaq o Mitimaes
Significa" el que se va". Eran los pobladores que, junto
a sus familias y jefes locales, eran trasladados por un tiempo determinado
hacia otras regiones para cumplir ciertas tareas asignadas por el Estado.
Servían para varios propósitos, como poblar una región para explotar mejor sus
recursos o formar colonias militares en zonas recién anexadas o muy
conflictivas. Aunque algunos vivieron lejos durante muchos años, mantuvieron
sus vínculos de parentesco y reciprocidad con su ayllu. Otros eran formados por
los grupos rebeldes; siendo así medida de seguridad
3.3 Los Yanacunas
Estaban integrados por todos aquellos individuos
pertenecientes a tribus vencidas, a quienes se les había perdonado la vida con
la finalidad de convertidos en elementos útiles al imperio. Era hereditario. No
existió la esclavitud. Eran poblaciones extraídas de sus grupos de origen para
realizar una serie de tareas productivas a tiempo completo; pasaban a depender
directamente del Inca, quien se encargaba de su vivienda, su vestido y su
alimentación. Losyanas perdían toda
relación con su grupo.
Era el conjunto de individuos o de
familias unidas por ciertos vínculos:
Vínculo de sangre, es decir,
todos los miembros integrantes del ayllu se consideraban parientes entre sí,
descendientes de un tronco común.
Vínculo de territorio, porque este
conjunto de familias, consanguíneamente unidas, habitaban en una determinada
área geográfica conocido con el nombre de marka.
Vínculo económico, puesto que la
habilidad en la marka les exigía trabajarla y hacerla producir. Todos en
conjunto laboraban para poder alimentarse. De allí que el vínculo económico
estaba representado por el trabajo en común y el usufructo de la tierra.
Vínculo religioso, consistía en
la adoración al Sol, en tiempos de los incas.
Vínculo de idioma, mediante el
cual se debía hablar el quechua como idioma principal del incanato y la lengua
regional si acaso la tuvieran.
Vínculo de tótem, o sea, la
creencia, adoración y respeto que deberían tener todos los miembros del ayllu
hacia el elemento o ser natural (rayo, trueno, relámpago, serpiente, cerro,
mar, etc.) o sobrenatural (origen divino), en el cual se había formado la
familia.
El sentido del Ayllu
se daba de manera:
Social, donde
constituyó la base de la sociedad en el antiguo Perú. Fue la célula familiar,
sobre la cual descansaba todo el sistema organizativo imperial inca. Esta unión
de los parientes, sus creencias y costumbres, los impulsaba al progreso y el
desarrollo bajo la dirección y gobierno del jefe local o curaca, marcando con
ello, al mismo tiempo, el avance de la civilización en la época Inca.
Económico, que descansó
en el cultivo intensivo de la tierra. Esto, a su vez, tuvo en el ayllu su
expresión más digna, ya que a través del vínculo económico todos estaban
obligados a trabajar el territorio que habitaban para procurarse el sustento
común.
Evolución, se les conoce
como las comunidades campesinas, que están amparadas por las leyes y la
Constitución del Estado.
Eran mujeres que, desvinculadas de su
ayllu, pasaban a depender del Estado. Vivían en los acllahuasis, bajo la
autoridad de las mamaconas, donde aprendían diversas labores, como la
elaboración de textiles y la preparación de chicha. El Inca podía tomarlas como
esposas secundarias u obsequiarlas a personas para recompensar sus servicios.
Algunas acllas nobles eran consagradas de por vida al culto del Sol.